Cada tarjeta es un expediente: el reto real, la estrategia y lo que se ejecutó —del concepto a la operación. Haz clic para abrir uno.
De una idea a una marca con universo propio —hasta posicionarse como “uno de los inflables más grandes de México”.
Acompañé a The Bouncy Zone desde el nacimiento del proyecto: le di forma a la marca, definí a quién y cómo venderle, activé sus redes y —clave— entrené al equipo y a los dueños para operar con criterio propio.
El encargo no fue “llevar las redes”. Fue construir un sistema completo —identidad, mercado, contenidos y capacidades internas— para que la marca tuviera voz propia y pudiera crecer sin depender de una sola persona.
The Bouncy Zone no partía de una marca: partía de una idea. Diseñé el sistema de identidad completo —territorio, personalidad y promesa— para que el concepto de “diversión gigante” tuviera una forma reconocible y consistente en cada punto de contacto, del inflable al feed.
Definí el naming y la arquitectura de marca, el símbolo —el casco que ancla el universo “zone”— y una paleta de índigo eléctrico con acentos dorados que se lee de lejos y funciona igual en digital, lona e impresión.
Construí la voz de la marca: mensajes directos, enérgicos y familiares —“¡Diversión gigante en tu evento!”— con jerarquía clara para que la promesa se entienda en un segundo y empuje a la acción.
Delimité el mercado y sus segmentos —familias, colegios, empresas y organizadores de eventos— para enfocar oferta, precio y comunicación en quienes realmente reservan, en lugar de hablarle a todos.
Mapeé la dinámica del mercado: estacionalidad de los eventos, disparadores de decisión y canales donde el público descubre y contrata, para colocar la marca en el momento y el lugar correctos.
Perfilé al público meta —quién decide, qué le importa y qué lo frena— y ajusté audiencias y mensajes con base en esa evidencia, no en suposiciones.
Diseñé el calendario de publicaciones y la operación de redes: qué se dice, cuándo y en qué formato, con una cadencia sostenible que mantiene la marca viva entre eventos y construye comunidad.
Piezas reales de campaña. Haz clic para ampliar.
Capacité al personal para sostener las redes con criterio: qué publicar, cómo responder y cómo leer lo que funciona. Transferí el sistema para que el equipo lo opere sin fricción.
Acompañé a los dueños con asesoría y coaching técnico: cómo leer el mercado, priorizar la inversión y tomar decisiones de marca con criterio —para que el crecimiento no dependa de la intuición.
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Del concepto a la operación, con datos y transferencia al equipo. Así trabajo.
Un sistema comercial completo para una empresa de jardinería premium: del sitio web y la pauta digital hasta la venta B2C/B2B y la reingeniería de sus procesos.
Ver sitio en vivoGreen House (Edenia) es una empresa de paisajismo y jardinería premium con más de 25 años de trayectoria en Zapopan, Jalisco. El reto no estaba en el campo —estaba en lo comercial: marketing, ventas y administración trabajaban por separado.
Diseñé y ejecuté el sistema comercial completo: inteligencia de mercado, motor de demanda digital, capacitación de ventas para dos públicos distintos —familias y empresas— y la reingeniería de los flujos comerciales y administrativos, acompañando además a la dirección en la toma de decisiones.
Dimensioné el mercado de jardinería y paisajismo en la zona: demanda, competencia y las dos grandes oportunidades —el cliente residencial (B2C) y el cliente empresarial e institucional (B2B)— para enfocar la inversión donde había retorno real.
Revisé el comportamiento de ventas —qué servicios se venden, a quién, con qué margen y en qué temporada— para detectar fugas, servicios estrella y palancas de crecimiento que estaban ocultas en la operación diaria.
Definí los canales por los que la marca capta, atiende y da seguimiento a cada segmento —del sitio web y las redes al flujo de cotización por WhatsApp— para que ningún prospecto se pierda por falta de ruta.
Diseñé y publiqué el sitio profesional de Green House: estructura orientada a la conversión, catálogo de servicios, galería de proyectos y un flujo directo a cotización por WhatsApp. Es la base sobre la que corre toda la demanda digital.
Monté campañas de búsqueda para capturar la demanda con intención de compra —quien busca poda, riego, mantenimiento o paisajismo en la zona— llevándola directo al sitio y a la cotización.
Ejecuté campañas en Meta para crear demanda donde aún no existe búsqueda: mostrar proyectos, construir confianza y segmentar tanto al cliente residencial como al prospecto empresarial.
Diseñé la parrilla de contenido y la operación de redes: un calendario consistente que muestra el trabajo, educa al cliente y mantiene la marca presente entre una contratación y la siguiente.
Ordené y profesionalicé los materiales de venta —cotizaciones, presentaciones e impresos— para que cada punto de contacto se vea a la altura del servicio premium y facilite la decisión del cliente.
Capacité al equipo para vender a dos mundos distintos: la familia que quiere su jardín (B2C) y la empresa o institución que licita mantenimiento (B2B), cada uno con su guion, sus tiempos y su forma de cerrar.
Establecí el monitoreo que conecta la inversión publicitaria con el resultado comercial: cuántas cotizaciones y ventas produce cada campaña, para escalar lo que funciona y cortar lo que no a tiempo.
Rediseñé los flujos de punta a punta —del prospecto a la cotización, al cierre, a la ejecución y al cobro— para que el crecimiento en ventas no colapsara la operación ni la administración.
Apoyé la captación y perfilado de personal para las áreas que el crecimiento demandaba, definiendo qué perfil se necesitaba y cómo atraerlo, para que la estructura acompañara a la demanda.
Acompañé a la dirección con asesoría y coaching: leer los números, priorizar la inversión y liderar al equipo con criterio —para que las decisiones dejaran de depender de la intuición.
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De la inteligencia de mercado al cierre y la operación, con datos y transferencia al equipo.
Reposicionamiento de marca y sistema comercial para una financiera de crédito con fuerza de vendedores —del rebrand a la optimización del rendimiento por vendedor.
El primer movimiento fue de identidad: pasar de una marca que no comunicaba solidez a uno símbolo que proyecta confianza financiera.
Akros es una financiera especializada en crédito (Infonavit y Mejoravit) con años de trayectoria y una fuerza de vendedores. El reto era comercial: una marca desgastada, redes sin estrategia y una inversión publicitaria que no se medía.
Reposicioné la marca y construí el sistema completo: contenido y pauta con presupuesto, capacitación de la fuerza de ventas, y —la pieza clave— medición de ROI y optimización del rendimiento por vendedor, acompañando a la dirección en cada decisión.
El negocio tenía trayectoria, pero la marca “Adamper” no proyectaba la confianza que exige el sector financiero. Lideré el cambio de identidad a Akros: un símbolo y un sistema visual que comunican profesionalismo y seriedad —la base sobre la que se construyó todo el sistema comercial.
Diseñé la estrategia de redes: qué comunicar, en qué plataforma y con qué objetivo, para atraer a quien busca un crédito (Infonavit, Mejoravit) y construir la confianza que una decisión financiera requiere.
Establecí el calendario editorial para mantener una presencia constante y ordenada —campañas de crédito, fechas relevantes y contenido de valor— sin depender de la improvisación.
Definí los presupuestos de pauta por campaña y canal, con base en objetivos y capacidad de venta —para invertir con criterio y no quemar presupuesto a ciegas.
Publicaciones reales de la operación en redes. Haz clic para ampliar.
Capacité a la fuerza de vendedores para convertir los leads de crédito en clientes: cómo abordar, calificar y dar seguimiento —para que la inversión en marketing terminara en ventas, no en contactos perdidos.
Acompañé a la dirección con asesoría y coaching: lectura de resultados, priorización de la inversión y liderazgo del equipo comercial —para que las decisiones se tomaran con datos.
Implementé la medición del retorno: cuánto genera cada peso invertido en pauta, con indicadores claros de costo por lead, costo de adquisición y retorno —para decidir con evidencia.
Ajusté las campañas cruzando el desempeño de cada vendedor con los resultados: canalizar la inversión y los leads hacia donde mejor se convierten —optimización a nivel de fuerza de ventas, no solo de campaña.
Ordené la operación con herramientas digitales: seguimiento de prospectos, tareas y comunicación —para que el proceso comercial fuera eficiente y medible, no dependiente de la memoria de cada quien.
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Del reposicionamiento de marca a la optimización por vendedor, con datos en cada paso.
Dominio de pauta en Meta y transferencia de capacidades para una marca de música y vida nocturna: capacitación y coaching para que su equipo llene las noches con criterio.
Ver sitio en vivoPolifonic es una marca de música y vida nocturna en Guadalajara —club, rooftop, studio y radio— con identidad potente pero con una pauta digital que no estaba a su altura.
El encargo fue profesionalizar la publicidad en Meta y, sobre todo, transferir la capacidad: capacitar y dar coaching al equipo para que operara la pauta con método y autonomía.
Estructuré y operé la cuenta desde el Administrador de Anuncios de Meta: la base técnica para que cada peso invertido tuviera orden, seguimiento y control —no publicaciones “promocionadas” a ciegas.
Definí los públicos correctos —intereses, comportamientos, similares (lookalike) y remarketing— para concentrar la inversión en quien sí puede convertir.
Elegí el objetivo de campaña adecuado para cada meta —alcance, tráfico, interacción, mensajes o conversiones— porque la pauta falla cuando el objetivo no coincide con el resultado buscado.
Ordené la arquitectura de campaña → conjunto de anuncios → anuncios para poder probar, comparar y escalar lo que funciona sin desorden ni presupuesto perdido.
Definí los presupuestos por campaña y su distribución con criterio de inversión —cuánto, dónde y por qué— en lugar de gastar por impulso.
Produje los creativos —imagen y copy— pensados para captar la atención en segundos y comunicar la propuesta con claridad, que es donde se gana o se pierde la pauta.
Monté pruebas A/B de creativo, público y mensaje para dejar que los datos decidieran qué versión rinde mejor —y reinvertir en la ganadora.
Definí las métricas que importan —CTR, CPM, CPC y costo por resultado— y el análisis para interpretarlas y ajustar, no solo para reportar.
Capacité y di coaching al equipo para operar la pauta con autonomía: dominar la herramienta, leer resultados y decidir con criterio —para que la marca no dependa de un tercero para anunciarse bien.
// Sustituye [dato] por tus cifras reales cuando las tengas.
Te capacito y acompaño para que la publicidad deje de depender de terceros.
Pauta en Meta y atribución de reservaciones para un restaurante: del anuncio a la mesa, con OpenTable trazado hasta la campaña que lo originó.
Ver InstagramLa Quebrada —restaurante del grupo Polifonic— invertía en redes sin poder saber cuántas reservaciones venían realmente de esos anuncios.
Construí la pauta en Meta con método y cerré el círculo con OpenTable: trazar cada reservación hasta la campaña que la originó, para invertir con evidencia de retorno, no de intuición.
Estructuré y operé la cuenta desde el Administrador de Anuncios de Meta: la base técnica para que cada peso invertido tuviera orden, seguimiento y control —no publicaciones “promocionadas” a ciegas.
Definí los públicos correctos —intereses, comportamientos, similares (lookalike) y remarketing— para concentrar la inversión en quien sí puede convertir.
Elegí el objetivo de campaña adecuado para cada meta —alcance, tráfico, interacción, mensajes o conversiones— porque la pauta falla cuando el objetivo no coincide con el resultado buscado.
Ordené la arquitectura de campaña → conjunto de anuncios → anuncios para poder probar, comparar y escalar lo que funciona sin desorden ni presupuesto perdido.
Definí los presupuestos por campaña y su distribución con criterio de inversión —cuánto, dónde y por qué— en lugar de gastar por impulso.
Produje los creativos —imagen y copy— pensados para captar la atención en segundos y comunicar la propuesta con claridad, que es donde se gana o se pierde la pauta.
Monté pruebas A/B de creativo, público y mensaje para dejar que los datos decidieran qué versión rinde mejor —y reinvertir en la ganadora.
Definí las métricas que importan —CTR, CPM, CPC y costo por resultado— y el análisis para interpretarlas y ajustar, no solo para reportar.
Capacité al equipo para operar la pauta con método: configurar campañas, leer métricas y optimizar —transfiriendo el conocimiento para que la operación sea sostenible internamente.
Conecté la operación de reservas en OpenTable con la estrategia digital, para que el objetivo de la pauta fuera una reservación concreta —no un clic suelto ni un “me gusta”.
Implementé el trazado que atribuye cada reservación a la campaña que la originó —cerrando el círculo entre la inversión publicitaria y el comensal sentado, con evidencia de retorno real.
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Monto tu pauta y la conecto a OpenTable para que cada reserva tenga origen.
Pauta en Meta y atribución de reservaciones para una experiencia de cocina viajera: del anuncio a la mesa, con cada reserva de OpenTable trazada a su campaña.
Ver sitio en vivoLoco Marino es una experiencia de cocina viajera de mar y tierra en Providencia. El reto: que su inversión publicitaria se tradujera en reservaciones medibles, no solo en alcance.
Estructuré la pauta en Meta y la conecté a OpenTable, trazando cada reservación a su campaña —para que la marca supiera con exactitud qué anuncios llenan sus mesas y dónde reinvertir.
Estructuré y operé la cuenta desde el Administrador de Anuncios de Meta: la base técnica para que cada peso invertido tuviera orden, seguimiento y control —no publicaciones “promocionadas” a ciegas.
Definí los públicos correctos —intereses, comportamientos, similares (lookalike) y remarketing— para concentrar la inversión en quien sí puede convertir.
Elegí el objetivo de campaña adecuado para cada meta —alcance, tráfico, interacción, mensajes o conversiones— porque la pauta falla cuando el objetivo no coincide con el resultado buscado.
Ordené la arquitectura de campaña → conjunto de anuncios → anuncios para poder probar, comparar y escalar lo que funciona sin desorden ni presupuesto perdido.
Definí los presupuestos por campaña y su distribución con criterio de inversión —cuánto, dónde y por qué— en lugar de gastar por impulso.
Produje los creativos —imagen y copy— pensados para captar la atención en segundos y comunicar la propuesta con claridad, que es donde se gana o se pierde la pauta.
Monté pruebas A/B de creativo, público y mensaje para dejar que los datos decidieran qué versión rinde mejor —y reinvertir en la ganadora.
Definí las métricas que importan —CTR, CPM, CPC y costo por resultado— y el análisis para interpretarlas y ajustar, no solo para reportar.
Capacité al equipo para operar la pauta con método: configurar campañas, leer métricas y optimizar —transfiriendo el conocimiento para que la operación sea sostenible internamente.
Conecté la operación de reservas en OpenTable con la estrategia digital, para que el objetivo de la pauta fuera una reservación concreta —no un clic suelto ni un “me gusta”.
Implementé el trazado que atribuye cada reservación a la campaña que la originó —cerrando el círculo entre la inversión publicitaria y el comensal sentado, con evidencia de retorno real.
// Sustituye [dato] por tus cifras reales cuando las tengas.
Conecto tu pauta con OpenTable para trazar cada reservación hasta su campaña.
Transformación comercial completa para un criadero premium: del diagnóstico y los playbooks de venta al CRM, los procesos y el análisis de expansión a showroom.
Ver sitio en vivoLions Poms es un criadero de Pomerania premium en México, con producto de alta gama pero con una operación comercial que aún no estaba a la altura de la marca: venta por instinto, sin proceso, sin datos y sin guion.
Diseñé y ejecuté una transformación comercial completa: diagnóstico, formalización de la marca, generación de demanda, un sistema de ventas con playbooks, orden operativo con CRM y procesos, cultura de equipo y, finalmente, el análisis para dar el salto a un showroom físico.
Antes de proponer nada, hice un diagnóstico del negocio: cómo vendía, con qué procesos y dónde estaban las fugas —para construir sobre evidencia y no sobre suposiciones.
Analicé la situación comercial y de mercado de la marca —demanda, canales y capacidad de venta— para enfocar la estrategia donde tenía mayor impacto.
Comparé a la marca frente a su competencia directa —oferta, precio, comunicación y posicionamiento— para encontrar los espacios donde diferenciarse y ganar.
Construí la proyección de ventas para darle al equipo y a la dirección una meta clara y medible, base para dimensionar inversión y esfuerzo.
Formalicé la presencia digital de la marca para que proyectara la seriedad de un criadero premium —consistencia, orden y una imagen a la altura del producto.
Definí los segmentos de cliente para dirigir comunicación e inversión a quienes realmente buscan y valoran un ejemplar premium.
Ejecuté campañas en Google (intención de compra) y Meta (demanda y recordación) para atraer prospectos calificados de forma constante.
Ordené la operación de redes para sostener presencia y construir la confianza que una compra de este tipo requiere.
Creé playbooks de venta: cómo responder objeciones, preguntas frecuentes y las preguntas difíciles —qué decir y cómo decirlo para llevar la conversación al cierre en lugar de improvisar.
Capacité al equipo en comunicación y en entender a fondo el producto y al usuario —porque no se puede vender bien lo que no se entiende ni a quien no se conoce.
Capacité a las 6 personas del equipo para operar con el mismo estándar de venta, comunicación y proceso —consistencia sin importar quién atienda.
Ordené el uso del CRM —el correcto llenado de datos y, sobre todo, su interpretación— para que la información se convirtiera en decisiones, no en registros muertos.
Establecí protocolos y estructuré los procesos comerciales para que la operación fuera consistente, replicable y no dependiera de la buena voluntad de cada quien.
Implementé sesiones de daily para dar seguimiento a las tareas recurrentes, alinear al equipo y mantener el ritmo comercial.
Preparé presentaciones de interés para gerencia —resultados, avances y decisiones— para que la dirección tuviera visibilidad y criterio para decidir.
Diseñé ejercicios de vinculación con la marca y entre compañeros —porque un equipo conectado con lo que vende y con quien trabaja, vende mejor y se queda.
Analicé y comparé locales comerciales para un showroom, evaluando ubicación y potencial —para que la expansión física se decidiera con datos, no con corazonadas.
// Sustituye [dato] por tus cifras reales cuando las tengas.
Del diagnóstico a los playbooks, el CRM y la expansión: convierto una operación informal en una máquina comercial.